El expresidente Donald Trump generó polémica nuevamente este lunes al sugerir que los inmigrantes indocumentados que cometen homicidios tienen “malos genes”. Durante una entrevista en el programa de radio The Hugh Hewitt Show, Trump utilizó una vez más una retórica deshumanizadora al abordar el tema de la inmigración ilegal, una estrategia que ha empleado repetidamente para avivar temores y reforzar su campaña de 2024.
En la entrevista, el expresidente tergiversó las estadísticas sobre inmigración y delincuencia, dirigiendo sus críticas hacia la vicepresidenta Kamala Harris. Afirmó, sin fundamentos, que la vicepresidenta “permitía la entrada de personas a través de una frontera abierta, 13.000 de las cuales eran asesinos”. Trump fue más allá al sostener que los asesinos llevan el “instinto criminal en los genes”, lo que provocó preocupación entre diversos sectores por la evidente carga despectiva de sus comentarios.
“Un asesino, ahora lo creo, lo lleva en los genes. Y tenemos malos, muchos malos genes en nuestro país ahora mismo”, declaró Trump, reforzando su postura contra la inmigración indocumentada.
Este no es un incidente aislado en la retórica de Trump. Desde el inicio de su carrera política, el expresidente ha utilizado un lenguaje incendiario y despectivo para referirse a los inmigrantes indocumentados, presentándolos como una amenaza para la seguridad del país. En entrevistas anteriores, incluso llegó a afirmar que los inmigrantes estaban “envenenando la sangre de nuestro país”, una frase que muchos grupos de derechos civiles y activistas han señalado como un eco de los discursos de los supremacistas blancos y los nativistas.
La deshumanización de los inmigrantes es un elemento central en la campaña de Trump, quien ha prometido deportaciones masivas si es reelegido. Además, ha difundido teorías conspirativas, como la afirmación infundada de que los inmigrantes haitianos en Springfield, Ohio, estarían devorando animales domésticos, un rumor desmentido y calificado como peligroso por defensores de los derechos de los inmigrantes.
Con estas declaraciones, Trump refuerza su estrategia electoral de avivar el miedo y polarizar el debate sobre la inmigración, tema que ha sido una de las piedras angulares de su agenda política desde su primera candidatura en 2016. Sin embargo, sus comentarios continúan generando controversia y críticas, particularmente por su uso de una retórica que muchos consideran deshumanizadora y divisiva.
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