El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que ha elegido a Rodney Scott, quien fuera jefe de la Patrulla Fronteriza durante su administración en 2020, para dirigir la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en su próximo mandato. Scott, quien lideró la Patrulla Fronteriza durante un año, fue forzado a renunciar tras la elección de Joe Biden, y ahora será nuevamente clave en la implementación de las políticas migratorias de Trump.
Trump, quien hizo el anuncio a través de su red social Truth Social, agradeció a Scott por su trabajo al frente de la Patrulla Fronteriza, destacando su contribución a la reducción de la migración. El expresidente elogió a Scott por seguir educando a políticos y al público sobre la importancia de una seguridad fronteriza robusta, un tema central en la campaña de Trump. “Rodney continuó defendiendo la seguridad fronteriza después de su retiro, lo que es crucial para garantizar la seguridad de nuestro país”, expresó Trump.
Scott, quien ocupó cargos clave dentro de la Patrulla Fronteriza, estuvo al centro de algunas de las políticas más controvertidas de la administración Trump. Durante su tiempo como jefe de la Patrulla Fronteriza en San Diego, fue responsable de las operaciones donde se utilizaron gases lacrimógenos contra migrantes que intentaban cruzar la frontera. También fue responsable de la movilización de agentes federales a Portland, Oregón, en 2020, para proteger los edificios federales durante las protestas contra la violencia policial, un hecho que suscitó críticas debido a la presencia de agentes en la ciudad y fuera de las propiedades federales, aunque Scott negó cualquier irregularidad.
Trump también anunció que Caleb Vitello, veterano del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dirigirá la agencia de manera interina antes de la toma de posesión oficial el 20 de enero.
La elección de Scott ha generado preocupación en sectores proinmigrantes, que temen un endurecimiento de las políticas migratorias, en particular las redadas masivas anunciadas por Trump. Las organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han expresado su alarma ante la posibilidad de que millones de migrantes indocumentados enfrenten una mayor persecución bajo las nuevas directrices de la administración entrante.
Con la elección de Scott, Trump reafirma su compromiso con una política de inmigración más estricta, un tema que continúa siendo uno de los pilares de su agenda política y de campaña. Las organizaciones defensoras de los inmigrantes y varios sectores de la sociedad civil continúan en alerta ante las posibles repercusiones de estas medidas.