La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reveló que la cooperación entre México y Estados Unidos para frenar el tráfico de fentanilo podría dar lugar a una reducción significativa de los aranceles impuestos a productos mexicanos fuera del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según la mandataria, el arancel que actualmente alcanza un 25 por ciento podría disminuir hasta un 12 por ciento, siempre y cuando se logren avances en la coordinación entre ambos países en la lucha contra este narcótico sintético.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que los productos que se encuentran dentro del marco del T-MEC no están sujetos a aranceles, destacando la exención para sectores clave como la industria automotriz y el acero. Sin embargo, advirtió que aquellos productos fuera del acuerdo aún enfrentan el arancel del 25 por ciento.
La presidenta señaló que, de continuar la colaboración y coordinación en la reducción del tráfico de fentanilo, Estados Unidos estaría dispuesto a revisar los aranceles fuera del T-MEC, reduciéndolos progresivamente hasta alcanzar un 12 por ciento. “Si seguimos colaborando y hay mejor coordinación para la disminución de la entrada de fentanilo, ese 25 por ciento se reduce a 12 por ciento”, indicó, a la vez que subrayó que las negociaciones deben mantener el respeto y la soberanía de México como principios fundamentales.
Sheinbaum también destacó que el acuerdo con la administración de Donald Trump ha sido positivo hasta el momento, mencionando el compromiso alcanzado en febrero, que implica el despliegue de 10,000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera común para intensificar la lucha contra el narcotráfico y el flujo irregular de migrantes.
El pasado miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que los productos mexicanos dentro del T-MEC quedarían exentos de los aranceles impuestos anteriormente. Sin embargo, los productos que no están cubiertos por el tratado, como el acero, el aluminio y algunos componentes automotrices, seguirán enfrentando gravámenes del 25 por ciento. A pesar de este panorama, México se vio favorecido al quedar fuera de los aranceles adicionales del 10 por ciento que Trump impuso a los productos de otros países, como los de la Unión Europea y China.
El Gobierno mexicano, principal socio comercial de Estados Unidos, continuará trabajando para reducir los impuestos adicionales que aún afectan a ciertos productos mexicanos, buscando una solución que beneficie a ambas naciones y mantenga las relaciones comerciales estables y productivas.