Sean “Diddy” Combs, reconocido magnate de la música, se encuentra en el centro de la controversia tras la presentación de seis nuevas demandas en su contra en un tribunal federal de Nueva York. Las acusaciones, que abarcan un periodo desde 1995 hasta 2021, incluyen serias denuncias de agresión sexual y violación, involucrando a cuatro hombres y dos mujeres como demandantes.
Los incidentes denunciados tienen lugar en distintos contextos, entre ellos las famosas “Fiestas Blancas” de Combs en los Hamptons y en diversas ubicaciones de Nueva York. Uno de los acusadores, un hombre que tenía 16 años en el momento del presunto ataque, y una mujer que afirma haber sido violada en un hotel de Manhattan en 2004, forman parte de este grupo de demandantes.
Las demandas fueron presentadas por el abogado Tony Buzbee, quien destacó en una conferencia de prensa que las reclamaciones están amparadas bajo la Ley de Protección a Víctimas de Violencia Motivada por Género, lo que permite a las víctimas presentar casos antiguos hasta marzo de 2025. Buzbee afirmó que se buscarán presentar solo casos que considere “creíbles y legítimos”.
Los documentos judiciales revelan detalles inquietantes, incluyendo alegaciones de que algunas de las bebidas de los demandantes estaban contaminadas con drogas. Entre las acusaciones se menciona un caso de agresión sexual que ocurrió en 1998, así como incidentes en 2006 y 2008 relacionados con eventos organizados por Combs. El más reciente de los incidentes se reporta de 2021, donde el demandante asegura haber sido agredido tras sentirse desorientado en una fiesta.
Estas demandas surgen en un momento complicado para Combs, quien ya enfrenta cargos federales de extorsión y tráfico sexual. Las autoridades han comenzado a revisar evidencia incautada en sus propiedades, lo que añade presión a su situación legal.
Combs ha negado todas las acusaciones, calificándolas de “repugnantes” y afirmando que son el resultado de personas que buscan un “pago rápido”. Mientras su equipo legal busca impugnar decisiones judiciales relacionadas con su libertad bajo fianza, el magnate permanece en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a la espera de juicio.
Este nuevo desarrollo legal se suma a la serie de demandas que han surgido desde que su exnovia, Casandra “Cassie” Ventura, presentó una reclamación por abuso físico y sexual el año pasado. Combs y Ventura alcanzaron un acuerdo poco después, aunque un video de vigilancia del 2016 ha reavivado el interés mediático sobre su relación.
Con un juicio penal programado para mayo de 2024, la atención sobre Combs sigue en aumento, mientras el futuro legal del artista se torna cada vez más incierto.