En este momento, cuando dos representantes republicanos se disputan el puesto, algunos miembros de ese partido advierten que no hay que poner la Constitución en manos de uno de ellos.
La repentina destitución del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy, tras la aprobación de una moción para declarar la presidencia vacante iniciada por un miembros de su propio partido, no solo creó un vacío de poder en ese cuerpo deliberativo, sino también paralizó toda actividad legislativa en el Congreso de Estados Unidos, lo cual hace urgente que la Cámara Baja elija un nuevo presidente cuanto antes.
En este momento dos representantes republicanos se disputan la poderosa presidencia de la Cámara de Representantes: el actual líder de la mayoría republicana Steve Scalise, representante por Louisiana, y el presidente del comité judicial Jim Jordan, representante por Ohio, quien cuenta con el apoyo del expresidente Donald Trump.
Jordan, de 59 años de edad, es un leal aliado de Trump que llegó a la Cámara Baja en 2007 y actualmente preside un subcomité sobre el supuesto uso de los poderes del gobierno federal como arma política, que supuestamente ha volcado su enfoque en investigar a Trump.