La Guardia Costera reanudó este miércoles a las 6 de la mañana la búsqueda de los trabajadores que se hundieron en el río Patapsco al derrumbar un carguero el puente Francis Scott Key en Baltimore (Maryland) el martes de madrugada. La noche anterior habían dado por muertos a los empleados de la empresa Brawner Builders, que reparaban la carretera interestatal 695 en el momento del choque y no pudieron ser avisados a tiempo. Sus identidades aún no se han difundido, pero las embajadas de México, Guatemala, El Salvador y Honduras han informado de que algunas víctimas son esos países.
Las familias del hondureño Maynor Suazo y del salvadoreño Miguel Luna confirmaron a Noticias Telemundo que ambos están entre los desaparecidos.
Carmen Luna, esposa de Miguel Luna, explicó: “Él salió ayer a las 6:20, pasó por el trabajo donde yo estoy. Él salió, iba a trabajar, estaba feliz, iba contento… Ésa fue la última llamada que tuvimos”. “Que los encuentren, lo que más desea mi corazón, que hagan hasta lo imposible por hallarlos”, dijo la mujer antes de que la Guardia Costera anunciara que la operación de rescate había concluido por la peligrosidad de las aguas para los equipos de búsqueda.
Martín Suazo, hermano de Maynor, pidió a las autoridades por su parte que sigan con la búsqueda de los desaparecidos. “Queremos que los encuentren para repatriar el cuerpo de mi hermano a Honduras. Necesitamos que las autoridades estadounidenses nos apoyen y sobre todo el consulado de Honduras. Esperemos que tomen cartas en el asunto y que no dejen que el caso sea olvidado”.
La Secretaria de Relaciones Exteriores de Honduras confirmó este martes la muerte de Maynor. “El accidente lo sorprendió” cuando trabajaba en el puente, dijo el vicecanciller hondureño, Antonio García, al Noticiero TN5 en Tegucigalpa. Agregó que el Gobierno está dispuesto a ayudar en la repatriación de los restos. Suazo, de 39 años, era originario de Azacualpa, en el oeste de Honduras, agregó.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, lamentó lo ocurrido y precisó en su habitual conferencia de prensa matutina que en el colapso del puente estuvieron involucrados tres mexicanos: “uno sigue con vida y hay dos desaparecidos”. El mandatario afirmó saber las identidades de cada uno de ellos pero dijo que no las iba a dar a conocer, por respeto a sus familiares, con los que aseguró estar en constante comunicación. El consulado de aquel país en Washington ya había anunciado en un comunicado publicado en X que había connacionales entre los desaparecidos, pero sin precisar cuántos.
Hasta ahora sólo se ha confirmado además la muerte de dos guatemaltecos, un joven de 26 años originario de San Luis (Petén) y otro de 35, de Camotán (Chiquimula), según anunció el Ministerio de Exteriores de Guatemala.
Una larga investigación
La presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, en inglés), Jennifer Homendy, dijo a la cadena de noticias NBC News que se ha recuperado la caja negra del carguero, un dispositivo que podría revelar datos a los investigadores, incluyendo el posicionamiento y la velocidad del barco, lo que podría haber sucedido con su energía, así como las conversaciones que se suscitaron en él durante las últimas 12 horas.
Un equipo de investigación de la NTSB tiene previsto subir a bordo del carguero el miércoles y hablar con miembros de la tripulación. La oficial explicó que su equipo examinará una serie de cuestiones, entre ellas qué protecciones tenían las estructuras de soporte del puente y si deberían haber sido más robustas, y la posibilidad de que el combustible contaminado pudiera haber influido en la tragedia, informó el martes el diario The Wall Street Journal.
Homendy también señaló que analizarán cómo se destruyó el puente por la pérdida de un único pilar de apoyo y cómo podrían evitarse catástrofes similares en otros lugares del país. “Vamos a estudiar ese tipo de infraestructuras para evitar que se produzcan este tipo de derrumbes”, declaró. No obstante, Homendy se mostró cautelosa al dejar claro que la investigación podría durar dos años.
El derrumbe mortal en medio de la noche
A primera hora de la madrugada del martes la radio policial recibió una alerta: un enorme carguero había perdido su capacidad de dirección y se dirigía hacia el puente Francis Scott Key en la bahía de Baltimore. En unos 90 segundos, los agentes respondieron que habían conseguido detener el tráfico de vehículos sobre el puente en ambas direcciones. Uno de ellos dijo que estaba a punto de entrar en el puente para alertar a un equipo de construcción, pero ya era demasiado tarde: sin dirección y cargado de enormes contenedores, el buque se estrelló contra un pilar de apoyo.
“Todo el puente se vino abajo”, dijo un oficial frenético, “arranca, arranca quien sea, todo el mundo…. todo el puente se vino abajo”.