El Ministerio de Sanidad en la asediada Franja de Gaza reportó un trágico aumento en las cifras de víctimas: 62 personas fallecieron en las últimas 24 horas, elevando el total de muertos a 35,709. El fuego israelí también dejó 138 heridos, sumando un total de 79,990, mayoritariamente mujeres y niños. Más de 10,000 personas permanecen atrapadas bajo los escombros sin acceso a ayuda médica.
El Gobierno de Hamás alertó sobre la inminente catástrofe humanitaria para más de 700,000 residentes debido a la interrupción de los servicios médicos en numerosas instalaciones sanitarias. Las autoridades señalaron la falta de atención médica en el norte de la Franja, donde los ataques israelíes han sido más intensos, particularmente en la ciudad de Gaza y el campo de refugiados de Yabalia.
Los principales hospitales, como el de Kamal Adwan y Al Awda, han sido afectados por el asedio militar israelí, lo que ha impedido el acceso y la prestación de servicios médicos. Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel afirman haber desmantelado infraestructuras y atacado objetivos militares de Hamás en Yabalia, confiscando armas y explosivos.
Los ataques también se han dirigido hacia Rafah, en el sur de la Franja, donde se ha concentrado en el “corredor de Filadelfia” en la frontera con Egipto. Las agencias humanitarias estiman que cientos de miles de personas han huido de Rafah debido a los bombardeos, mientras que aún quedan entre 300,000 y 400,000 residentes en la zona.