Mitch McConnell, el líder con más años de servicio en la historia del Senado y quien ha mantenido su poder a pesar de las convulsiones en el Partido Republicano durante casi dos décadas, anunció su retiro esta semana. McConnell, quien cumplió 82 años la semana pasada y ha liderado el Partido Republicano desde 2007, compartió su decisión en el recinto del Senado, un lugar que ha sido testigo de su trayectoria desde que llegó en 1985. Desde sus humildes comienzos en las bancas traseras hasta su posición privilegiada en la primera fila, McConnell ha dejado una marca indeleble en la política estadounidense.
“Uno de los talentos más subestimados en la vida es saber cuándo es el momento adecuado para pasar al siguiente capítulo”, expresó McConnell ante el Senado y sus colegas. “Por eso, hoy me dirijo a ustedes para anunciar que este será mi último mandato como líder republicano del Senado”.
En noviembre se llevarán a cabo elecciones para elegir a su sucesor, quien asumirá el cargo en enero.
McConnell, conocido por su astucia política, ha sido una figura influyente en Washington. Colaboró estrechamente con el presidente Donald Trump para impulsar un amplio paquete tributario de 1.5 billones de dólares en 2017, que incluía recortes de impuestos corporativos y reformas fiscales. Además, supervisó la nominación exitosa de tres jueces conservadores a la Corte Suprema, remodelando así el panorama judicial y social de Estados Unidos.
Sin embargo, McConnell también ha enfrentado desafíos de salud en los últimos años. En marzo pasado, sufrió una conmoción cerebral y una fractura de costilla después de una caída en una cena en Washington, lo que lo dejó fuera de juego durante seis semanas. Más tarde, en julio, su congelación durante 19 segundos en una conferencia de prensa en Kentucky levantó preocupaciones entre sus colegas, quienes notaron un cambio en su salud. Además, señaló el impacto emocional de la reciente pérdida de su cuñada, Angela Chao, en un accidente automovilístico.
Con su retiro, McConnell marca el final de una era en la política estadounidense, dejando un legado que será recordado por generaciones venideras.