Después de la pandemia, la calidad educativa en México experimentó un retroceso considerable, resultando en un desempeño académico inferior al promedio de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) por parte de los estudiantes de tercer año de secundaria.
De acuerdo con el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), que llevó a cabo pruebas de opción múltiple y cuestionarios a estudiantes de 15 años para evaluar sus habilidades en matemáticas, ciencias y comprensión de lectura, México se ubicó en el lugar 35 entre los 37 países miembros evaluados.
El puntaje general alcanzado por México fue de 407, mientras que el promedio fue de 478 puntos. La mayor desventaja se evidenció en matemáticas, con una diferencia de (-)77 puntos; en ciencias, la diferencia fue de (-)75 puntos, situando al país como el de peor desempeño en esta área; y en comprensión lectora, la diferencia fue de (-)61 puntos.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló que México experimentó la peor caída en sus resultados desde su participación en PISA en 2000. Los resultados en las tres habilidades evaluadas disminuyeron en comparación con las últimas cuatro ediciones de la prueba. En relación con la edición de 2018, el puntaje de México en matemáticas disminuyó en (-)14 puntos, en ciencias en (-)9 puntos y en comprensión lectora en (-)5 puntos.
Respecto a las razones de esta brecha de rendimiento en México, PISA señaló la disparidad de oportunidades derivada del estatus socioeconómico, el apoyo y disciplina de docentes y padres, la percepción de seguridad de los estudiantes, el aprendizaje durante el confinamiento y, principalmente, los recursos invertidos en educación por parte del Estado.
No obstante, México no fue el único país afectado negativamente por los efectos de la pandemia y el confinamiento, ya que a nivel mundial, el desempeño de los estudiantes experimentó una caída sin precedentes: disminuyó en 15 puntos en matemáticas y 10 puntos en comprensión lectora en comparación con la edición anterior de 2018.