Se espera que las temperaturas suban en partes del sur de Texas, así como en California y el desértico suroeste del país esta semana, donde alrededor de 22 millones de personas están bajo alerta por calor en el primer evento de calor significativo de la temporada.
En todo Texas, el fuerte calor combinado con la elevada humedad provocará temperaturas que alcanzarán los 115ºF (46ºC). Abilene, San Antonio y Brownsville son ciudades que podrían alcanzar temperaturas máximas históricas y una humedad peligrosa. Para Texas también se han pronosticado tormentas severas esta semana, incluyendo un par de pronósticos de granizo de 6 pulgadas (2.54 cm) en la zona del Panhandle.
En el Oeste, los días más calurosos de la semana serán del martes al viernes, con temperaturas que superarán los 100ºF (37ºC). Esto provocará numerosos récords de temperaturas altas en ciudades como Las Vegas, Phoenix, Albuquerque y Reno. El jueves, el calor de Las Vegas tiene 77% de probabilidades de alcanzar los 110ºF (43ºC). De suceder, se empataría el récord de 110ºF más temprano en la temporada –el 6 de junio de 2010– de los que se tenga registro, según la oficina de campo del Servicio Meteorológico Nacional en Las Vegas.
“Advertencias de calor excesivo están en vigor para la región del valle central de California, mientras que las alertas de calor excesivo lo están para partes el desierto del Suroeste”, indicó el Servicio Meteorológico Nacional en una actualización. “Es probable que continúe el riesgo de calor extremo para gran parte del sur de Texas hasta el miércoles. Este nivel de riesgo de calor significa que es probable que haya poco o ningún alivio durante la noche para aquellos sin un método de refrigeración efectivo o hidratación adecuada”.
Durante el fin de semana, un incendio de matorrales llamado Corral Fire fue provocado por fuertes vientos en el condado de San Joaquín, California, cerca de la ciudad de Tracy. Hasta ahora ha quemado algo más de 14,000 acres y está contenido en un 50%.
La buena noticia es que actualmente no hay alertas de incendio en California, ya que los vientos han amainado.
Solo en la última semana, destructivos granizos de 4 a 6 pulgadas (10-15 cm) de diámetro han azotado partes del Panhandle de Texas. El área metropolitana de Denver soportó su peor granizada desde 2017. La lluvia de granizo de Denver del pasado jueves por la noche puede acabar convirtiéndose en la nueva catástrofe multimillonaria de este año.