El martes, las autoridades reportaron más de 10,000 cruces y el miércoles 8,200; la mayoría de ellos en una zona remota de Arizona que se ha convertido el epicentro de la crisis fronteriza.
Más de 10,000 migrantes fueron detenidos el martes cuando intentaban cruzar la frontera con México, y más de 8,200 intentaron cruzar irregularmente el miércoles, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, en inglés).
La mayoría de los cruces se han detectado alrededor del puerto de entrada de Lukeville, Arizona, donde miles de hombres sin acompañantes se han entregado a las autoridades fronterizas en las últimas semanas.
Ante el dramático aumento de las llegadas de migrantes, CBP cerró el paso de Lukeville el lunes para “redireccionar al personal para ayudar a la Patrulla Fronteriza a detener a los migrantes”.
De acuerdo con cifras de CBP, en el año fiscal que concluyó el pasado septiembre, tuvieron lugar 2,475,669 encuentros en la frontera.
La cifra total de migrantes que intentan entrar en EE.UU. será aún mayor cuando se tenga en cuenta el número de personas que se presentaron en la Oficina de Operaciones sobre el Terreno para solicitar citas de asilo a través de la aplicación CBP One, que permite atender hasta 1.450 personas al día.
En el área de Tucson, en Arizona, por ejemplo, ha tenido lugar un aumento de 140% en las detenciones, de acuerdo con cifras de CBP.
La cifra total de migrantes que intentan entrar en EE.UU. será aún mayor cuando se tenga en cuenta el número de personas que se presentaron en la Oficina de Operaciones sobre el Terreno para solicitar citas de asilo a través de la aplicación CBP One, que permite atender hasta 1.450 personas al día.
En la mañana del miércoles, la agencia tenía a más de 22.000 migrantes bajo custodia en varios puntos de la frontera, lo que ha llevado al límite los recursos fronterizos, ya de por sí sobrecargados.
El anterior récord de migrantes encontrados en un día se estableció en 10.000 en mayo, cuando los migrantes se apresuraron a entrar en el país antes de que finalizara el Título 42, tras el cual estaba previsto que cambiaran las normas sobre cómo procesar a las personas.