Este martes, Aaron Rodgers, el mariscal de campo de los New York Jets, se someterá a una resonancia magnética, según confirmó el entrenador en jefe Robert Saleh. Después del emocionante partido del “Monday Night Football”, en el que los Jets vencieron a los Buffalo Bills en tiempo extra con un marcador de 22-16, Saleh expresó su preocupación por la lesión de Rodgers, declarando que “la situación no parece ser favorable”. La resonancia magnética determinará si Rodgers ha sufrido una rotura en el tendón de Aquiles.
En caso de que se confirme esta lesión, Rodgers se verá obligado a estar fuera de acción por el resto de la temporada. Este sería un golpe duro para el jugador, dado que este es su primer año con los Jets después de haber sido transferido desde los Green Bay Packers, equipo con el que pasó las primeras 18 temporadas de su carrera.
El incidente ocurrió durante la cuarta jugada ofensiva de los Jets, cuando Leonard Floyd, linebacker de los Bills, derribó a Rodgers. A pesar de que Rodgers permaneció en el campo inicialmente, poco después tuvo que ser trasladado al vestuario en una camilla de asistencia médica, donde se le realizaron rayos-X que descartaron una fractura en el tobillo.
Rodgers no es el único jugador que ha sufrido esta lesión en la Semana 1 de la temporada 2023 de la NFL. Los Baltimore Ravens anunciaron previamente que su corredor, J.K. Dobbins, también se perdería el resto de la temporada debido a una lesión similar en el tendón de Aquiles.
Durante el partido contra los Bills, después de la lesión de Rodgers, Zach Wilson asumió el control de la ofensiva de los Jets y completó 14 de 21 pases para 140 yardas, incluyendo un touchdown y una intercepción. Rodgers solo pudo lanzar un pase antes de su lesión, el cual resultó incompleto.