La Fiscalía General de Nueva York ha confirmado que no retirará el caso civil por fraude que presentó contra el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en el que se le acusa de inflar el valor de su patrimonio. Este caso, que ha estado en los tribunales durante meses, ya ha resultado en una multa de 450 millones de dólares impuesta al magnate a principios de este año.
A pesar de los esfuerzos legales de los abogados de Trump para que se desestimara el caso, la Fiscalía ha subrayado que los presidentes no tienen inmunidad frente a litigios civiles que no estén relacionados con su función oficial. En este sentido, la Fiscalía ha asegurado que las demandas pueden seguir su curso incluso después de que Trump asuma el cargo el próximo 20 de enero, día en que se llevará a cabo su toma de posesión como presidente de Estados Unidos.
El caso involucra no solo a Trump, sino también a sus dos hijos mayores, Donald Jr. y Eric, así como a un antiguo ejecutivo de la compañía. A pesar de la apelación de los acusados, la Fiscalía ha indicado que la sentencia final no afectará la capacidad del presidente electo de asumir sus funciones una vez que asuma el cargo.
Los abogados de Trump habían solicitado, en una carta enviada el pasado 30 de noviembre, que el caso fuera desestimado “por el bien del país”. Sin embargo, la Fiscalía de Nueva York ha reiterado que continuará con el proceso legal y que la resolución de este caso civil no interferirá en la posibilidad de que Trump ejerza como presidente.
La situación resalta las tensiones legales que enfrenta Trump, quien, además de este caso, se encuentra involucrado en varios procesos judiciales. Aunque el resultado de la apelación de Trump está pendiente, la Fiscalía ha dejado claro que el procedimiento judicial continuará independientemente de su estatus como presidente.
FOTO CORTESÍA: EL PERIÓDICO