La economía de Estados Unidos creció a un inesperado ritmo anual del 3.3% entre octubre y diciembre de 2023, gracias a que los consumidores siguieron mostrándose dispuestos a gastar con confianza, a pesar de los altos tipos de interés y el dramático aumento de precios que mantiene en jaque a muchos hogares.
El crecimiento de PIB para 2023 en su totalidad fue de un arrollador 3.1%, según el informe publicado este jueves por el Departamento de Comercio.
Las cifras muestran que el PIB —la producción total de bienes y servicios de la economía— se desaceleró respecto a la vertiginosa tasa de crecimiento del 4.9% del trimestre anterior. Sin embargo, reflejan la sorprendente resiliencia de la mayor economía del mundo, ya que se trata del sexto trimestre consecutivo en que el PIB crece a un ritmo anual del 2% o más.
Los consumidores fueron quienes impulsaron gran parte del crecimiento en el último trimestre. Las cifras de este jueves significan un alivio en un año electoral donde la economía es un tema clave para los votantes.
Cifras que pueden afectar los resultados de las elecciones presidencales
Estas noticias económicas tendrán un peso importante en la mente de los ciudadanos antes de las elecciones de noviembre. Tras un largo periodo de pesimismo, los estadounidenses empiezan a sentirse mejor respecto a la inflación y la economía, una tendencia que podría sostener el gasto de los consumidores, impulsar más el crecimiento económico y potencialmente afectar las decisiones en las urnas.
También ha crecido el optimismo de que la Reserva Federal esté en vías de lograr un “aterrizaje suave”, es decir, subir los tipos de interés lo suficiente como para enfriar el crecimiento, la contratación y la inflación, pero no tanto como para que la economía caiga en picada.
La inflación alcanzó su nivel más alto en cuatro décadas en 2022, pero desde entonces no ha dejado de bajar, sin necesidad de los grandes despido en masa que la mayoría de los economistas creían necesarios para frenar la aceleración de los precios.