La mujer de Texas cuyo feto tiene un diagnóstico fatal y que ha estado esperando una decisión de la Corte Suprema de Texas sobre si se le permitirá abortar dijo el lunes que decidió salir de Texas para realizarse el procedimiento.
Kate Cox, madre de dos hijos y quien tiene alrededor de 20 semanas de embarazo, descubrió justo después del Día de Acción de Gracias que su feto sufre de trisomía 18, una enfermedad genética fatal.
En búsqueda de interrumpir el embarazo para proteger la salud de Cox y su habilidad de quedar embarazada en el futuro, ella y su esposo solicitaron una orden judicial para conseguir una excepción a la prohibición del aborto en Texas.
Un juez de distrito aceptó la solicitud el jueves, pero el fiscal general de Texas, Ken Paxton, solicitó una suspensión de emergencia por parte de la Corte Suprema del estado, que luego suspendió la orden del tribunal inferior el viernes por la noche. Este lunes por la noche, la Corte Suprema de Texas le ordenó a ese tribunal anular su orden.