El Ejército de Israel niega su participación en el ataque contra un hospital en Gaza que ha resultado en al menos 500 víctimas mortales. En medio de la conmoción y la crítica de la comunidad internacional, las fuerzas israelíes insisten en su inocencia y atribuyen la responsabilidad de este incidente a la Yihad Islámica.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, declaró en un comunicado: “Es importante que el mundo entero sepa que los terroristas bárbaros de Gaza son los únicos responsables del ataque al hospital de Gaza, no el Ejército israelí”. Además, enfatizó: “Aquellos que han cometido actos brutales contra nuestros hijos también están atacando a sus propios hijos”.
Sin embargo, tanto la Autoridad Nacional Palestina (ANP), dirigida por el presidente Mahmud Abás, como Hamás, el grupo que controla la Franja de Gaza, acusan al Estado de Israel por el bombardeo.
El Ejército israelí culpa a la milicia palestina de la Yihad Islámica de lanzar una serie de cohetes que impactaron “accidentalmente” en el hospital. El presidente israelí, Isaac Herzong, también atribuye el ataque a la Yihad Islámica y comenta que “Israel se enfrenta a un enemigo completamente malévolo”.