Y es que por primera vez en los 63 años de historia de la franquicia, el equipo gana un campeonato. Conmovidos, muchos fanáticos celebraron.
Rangers de Texas al fin lo logró después de un par de intentos en el 2010 y 2011, al vencer a los Diamondbacks de Arizona con score de 5 carreras a 0, para ganar la Serie Mundial de beisbol de Grandes Ligas.
Pese a que fue en terreno ajeno, los miles de aficionados que acudieron a brindarles su apoyo, festejaron en grande pese a que el juego se sostuvo en ceros hasta la sexta entrada para cerrar la serie 4-1.
Arizona, que se trajo la serie empatada a un triunfo, las cosas no se le dieron en propio estadio para dejar ir el Clásico de Otoño.
Toda la responsabilidad estaba depositada en Zac Gallen, quien firmó una notable actuación desde el cerrito. Seis entradas trabajadas y ningún hit permitido, sin embargo, su extraordinaria labor no fue respaldada por sus compañeros con el madero y en la fatídica todo se desmoronó.
El ataque de los “texanos” cayó en la fatídica séptima entrada en el Chase Field, pese a que el respaldo de los aficionados empujaban fuerte a los de Phoenix, que en diversas ocasiones se quedó con ganas de anotar al dejar a elementos en clara posición de alcanzar la registradora.
En contraparte, el abridor visitante Nathan Eovaldi no tuvo su mejor actuación de la postemporada, otorgó pasaportes y toleró inatrapables, no obstante, en el momento oportuno pudo evitar el daño, no permitió el toletazo que hiciera la diferencia, por lo que la igualada se mantuvo hasta la séptima entrada