Los efectos del fentanilo son rápidos y peligrosos.
Este opioide altamente adictivo es la droga más mortal que ha habido en la historia de Estados Unidos.
Se le atribuyen más muertes de personas menores de 50 años en el país que a cualquier otra causa de muerte, incluyendo males cardiacos, cáncer y suicidio.
Al ser ingerido oralmente, el fentanilo tarda unos 5 minutos en entrar al cerebro, dice Therese Kosten, directora del Programa de Estudio de las Adicciones de la Universidad de Houston.
Es aproximadamente el tiempo que uno tarda en descargar la lavadora de platos o sacar la basura.
Fumado, el fentanilo tarda apenas 30 segundos en entrar al cerebro, aproximadamente el tiempo que una persona tarda en alzar la cama.
Tan solo 2 miligramos de esta droga pueden ser fatales, dependiendo del peso de la persona y de su historial de consumo de drogas.
Ese monto de fentanilo pesa lo que unos 10 ó 15 granos de sal, tan pequeño que puede descansar sobre la punta de un lápiz, de acuerdo con la Administración Antinarcóticos (DEA).
El fentanilo es 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más fuerte que la morfina, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
Cada año mata a cientos de texanos, y esa cifra ha estado creciendo desde 2019.
El año pasado, 2,161 texanos murieron por consumir fentanilo, una cantidad de personas casi suficiente para llenar el Winspear Opera House de Dallas.
Ya que el fentanilo suele ser añadido a cocaína, metanfetaminas o pastillas falsificadas, las personas pueden ingerirlo sin saberlo.