EEUU atacó en la madrugada posiciones en Siria vinculadas a milicias proiraníes en respuesta a al menos 12 ataques contra bases y personal estadounidenses en Irak la semana pasada. ¿Qué significa esto en el marco de la guerra Israel-Hamas?
Los ataques aéreos que lanzó EEUU contra dos posiciones en el este de Siria vinculadas a miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán, aunque el Pentágono diga que no están relacionados con la guerra entre Israel y Hamas en la Franja de Gaza, es complicado no verlos en ese contexto, con lo que hacen temer que sean el punto de partida de una escalada bélica en el Medio Oriente.
El Departamento de Defensa reportó que los ataques lanzados desde aviones caza F-16 afectaron a un almacén de armas y otro de municiones utilizados por los militares iraníes y las milicias que respalda. Fueron la respuesta de Washington a una serie de ataques con drones en contra de bases y personal estadounidense en la región desde la semana pasada.
El secretario de Defensa, Lloyd Austin, dijo que el presidente Joe Biden dirigió los ataques específicamente diseñados “para dejar en claro que Estados Unidos no tolerará tales ataques y se defenderá a sí mismo, a su personal y a sus intereses”.
Los ataques de esta madrugada son la primera intervención militar estadounidense de este tipo desde que estalló en Gaza el 7 de octubre, cuando el grupo islamista lanzó una operación armada sin precedentes sobre territorio israelí donde murieron al menos 1,400 personas, según datos oficiales de Tel Aviv.
Por qué Estados Unidos atacó objetivos en Siria?
Durante mucho tiempo, Washington ha acusado a Teherán de apoyar con armas y otros recursos a Hamas y otros grupos islamistas, al tiempo que ha expresado su preocupación porque Irán y sus representantes conviertan el conflicto entre Israel y Hamas en una guerra más amplia.
Pero en las últimas dos semanas, las autoridades militares de EEUU han registrado al menos 12 ataques contra bases y personal estadounidenses en Irak y otros cuatro en Siria.
El general de brigada de la Fuerza Aérea Pat Ryder dijo que 21 miembros de las fuerzas armadas estadounidenses resultaron heridos en dos de esos ataques con drones contra la base aérea Al Asad, en Irak, y el cuartel Al Tanf en Siria.