En una de sus últimas acciones en materia migratoria antes de dejar la Casa Blanca el próximo 20 de enero, el gobierno de Joe Biden ha anunciado una significativa ampliación en la cuota anual de visas H-2B, destinadas a trabajadores temporales no agrícolas. Esta medida, que busca abordar la escasez de mano de obra en ciertos sectores de la economía y reducir la migración irregular, ha sido celebrada por diversos actores, aunque también ha generado un debate sobre sus implicaciones.
La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) informó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en conjunto con el Departamento de Trabajo (DOL), ha dispuesto 64,716 visas adicionales H-2B para el año fiscal 2025. Estas se sumarán a las 66,000 visas H-2B anuales que exige el Congreso. La USCIS subrayó que este incremento representa el máximo permitido por la ley y se alinea con las cifras del año fiscal 2024, donde también se aprobó una cuota adicional similar.
La visa H-2B permite a los trabajadores temporales no agrícolas desempeñar labores en sectores como la construcción, el turismo y la hostelería, áreas en las que los empleadores han enfrentado crecientes dificultades para cubrir sus vacantes. No obstante, aunque los beneficiarios de esta visa pueden llevar consigo a su cónyuge e hijos menores de 21 años solteros, quienes recibirán la visa H-4B, estas personas solo podrán residir legalmente en Estados Unidos sin tener autorización para trabajar.
Según el USCIS, la decisión se enmarca en un esfuerzo más amplio por parte del gobierno de Biden para gestionar de manera efectiva los flujos migratorios, garantizando que el país cuente con la fuerza laboral necesaria y promoviendo una migración ordenada. “Esta ampliación ayudará a abordar la necesidad de trabajadores temporales y reducir la migración irregular”, explicó la agencia.
A medida que se aproxima el fin de la administración Biden, este tipo de medidas podrían tener un impacto duradero en el mercado laboral y en la política migratoria del país, marcando una postura firme hacia la regulación y el control efectivo de las necesidades laborales del país y la migración irregular.
Imágen cortesía: Inmigra USA