La economía de Estados Unidos experimentó un crecimiento anual del 4.9% durante el período de julio a septiembre, a pesar de que los consumidores desafiaron precios más altos, el aumento de las tasas de interés y los pronósticos generalizados de una recesión para aumentar su gasto. Según el informe del Departamento de Comercio, el tercer trimestre vio la expansión económica a su ritmo más rápido en casi dos años, superando más del doble de la tasa anual del 2.1% del trimestre anterior.
El reporte reciente sobre el producto interno bruto de la nación, que representa la producción total de bienes y servicios, destacó que los consumidores jugaron un papel clave en esta aceleración, incrementando sus gastos en una amplia gama de áreas, desde automóviles hasta comidas en restaurantes.
A pesar de la persistente inflación de los últimos dos años, muchas personas siguen dispuestas a gastar en vacaciones, entradas para conciertos y eventos deportivos. Sin embargo, este sólido crecimiento en el tercer trimestre podría marcar el punto máximo de la economía de Estados Unidos, ya que se espera que comience una desaceleración constante en el actual trimestre, que abarca de octubre a diciembre, y se extienda hasta 2024.
Se anticipa que la rápida desaceleración se debe a tasas más altas de préstamos a largo plazo y al aumento de las tasas a corto plazo por parte de la Reserva Federal, lo que frenará el gasto tanto de empresas como de consumidores.
Las cifras de crecimiento del tercer trimestre revelaron que tanto el gobierno federal, estatal y local aumentaron su gasto, y las empresas acumularon inventarios en almacenes y estanterías, lo que contribuyó al impulso del crecimiento económico.