Chicago se convirtió este martes en el foco de atención nacional tras el anuncio de Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera”, sobre el inicio de operativos de deportación masiva en la ciudad. Durante un evento republicano en la metrópoli, Homan afirmó: “Vamos a comenzar justo aquí en Chicago”.
El anuncio ha generado una ola de preocupación y temor entre la comunidad inmigrante y activistas locales. María Eugenia Ruiz, residente de Chicago, expresó su inquietud ante la posibilidad de redadas y deportaciones: “Todos estamos nerviosos. No sabemos qué puede pasar. Es como vivir con un miedo constante”.
Un mensaje contundente
Homan, exdirector del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), es conocido por su enfoque duro hacia la inmigración irregular. En su discurso, subrayó la intención de reforzar las leyes migratorias a través de operativos en ciudades consideradas “santuarios”, como Chicago, donde las autoridades locales han limitado la cooperación con las agencias federales de inmigración.
El impacto en la comunidad
La noticia ha encendido las alarmas entre organizaciones proinmigrantes, que temen que estas acciones intensifiquen la separación de familias y la criminalización de los migrantes. “Este tipo de operativos no solo son inhumanos, sino que también generan desconfianza y división en nuestra comunidad”, señaló Laura Méndez, portavoz de una coalición local de derechos migratorios.
Mientras tanto, los residentes vulnerables buscan apoyo en redes de protección y consejos legales. “Nos están diciendo que no abramos la puerta si no hay una orden firmada, pero el miedo sigue ahí”, comentó Ruiz.
Respuesta de las autoridades locales
El alcalde de Chicago y otros líderes locales han reiterado su compromiso de proteger a los migrantes y mantener a la ciudad como un lugar de refugio. “No vamos a permitir que nuestras comunidades sean blanco de persecución. Chicago seguirá siendo una ciudad santuario”, declaró en un comunicado el concejal Carlos Ramírez.
Un clima de tensión nacional
El anuncio de Homan ocurre en un contexto de creciente tensión política sobre la inmigración en Estados Unidos. Mientras los republicanos buscan endurecer las políticas migratorias, los demócratas defienden una reforma integral que proporcione vías legales para millones de inmigrantes indocumentados.
Por ahora, los ojos están puestos en Chicago, donde el inicio de las deportaciones promete ser el epicentro de un debate que afecta a familias, comunidades y al futuro del sistema migratorio del país.
Imágen cortesía: Euronews