En una operación significativa, las autoridades de Texas han confiscado una gran cantidad de cocaína con un valor estimado en más de 43 millones de dólares. La incautación, que tuvo lugar en el área de McAllen, involucró una importante intervención por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y otras agencias de seguridad.
El cargamento, que estaba oculto en un contenedor de carga, fue detectado gracias a una serie de investigaciones y técnicas de inspección avanzadas. Este golpe al narcotráfico no solo refleja la eficacia de las estrategias de seguridad en la frontera, sino también el compromiso continuo de las autoridades para frenar el tráfico de drogas.
Las investigaciones continúan para identificar a los responsables y desmantelar las redes de distribución involucradas en este caso.