En los últimos días, los seguidores de Britney Spears han expresado creciente preocupación, alimentando rumores sobre su salud mental y su situación financiera. Según informa TMZ, la cantante de “Toxic” habría suspendido el uso de sus medicamentos psiquiátricos, lo que ha impactado negativamente su bienestar mental.
La reciente disputa legal con su padre por la tutela de sus finanzas ha añadido más preocupación. TMZ sugiere que la gestión deficiente de su fortuna, sumada a la cantidad considerable que debe entregar a su padre, ha desencadenado especulaciones sobre una crisis financiera inminente.
Fuentes cercanas a Spears, citadas por el mismo medio, han revelado comportamientos erráticos desde que se liberó de la tutela paterna, incluyendo gastos desmedidos y cambios de ánimo drásticos. Se estima que la cantante ha desembolsado 359 mil dólares en viajes realizados cada uno o dos meses.
La incertidumbre se agrava con la declaración de Spears en enero, donde afirmó su decisión de no volver a la industria musical.
“Solo para que quede claro, la mayoría de las noticias son basura. No paran de decir que estoy recurriendo a gente al azar para hacer un nuevo álbum. ¡Nunca volveré a la industria de la música!”, externó, y aseguró que gozaba tener ahora una faceta de “compositora fantasma. ¡He escrito más de 20 canciones para otras personas en los últimos dos años, soy una escritora fantasma y honestamente lo disfruto de esa manera!”
Sin embargo, estas mismas fuentes aseguran qué la interprete estaba “mejor” bajo la tutela de su padre Jamie Spears, pues “estaba segura y su salud mental era mejor”.