La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, ha declinado la invitación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para visitar Ucrania y observar de primera mano los efectos de la invasión rusa. En una rueda de prensa realizada el martes, Sheinbaum argumentó que su decisión está alineada con los principios de la Constitución mexicana, que establece una política exterior basada en la no intervención y en la resolución pacífica de conflictos.
“La Constitución es muy clara en cuanto a nuestra política exterior, que se basa en la no intervención y en la resolución pacífica de las controversias”, afirmó Sheinbaum. Este rechazo a la invitación se produce en el contexto de una reciente entrevista de Zelenski con el diario mexicano Excélsior, donde el presidente ucraniano expresó su deseo de que el actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador, hubiera visitado Ucrania en lugar de invitar a militares rusos al desfile del Día de la Independencia de México.
Zelenski también extendió un mensaje a Sheinbaum, manifestando su respeto por México y señalando que espera una representación oficial en la toma de posesión de la nueva presidenta. “Respetamos a su país y esperamos que México, a nivel oficial, venga a visitarnos. Ucrania, por supuesto, mandará a un alto funcionario para la toma de posesión de la presidenta”, dijo Zelenski.
Sheinbaum, que asumirá el cargo el 1 de octubre, no reveló si el presidente ruso, Vladímir Putin, asistirá a su investidura. En su declaración, la futura presidenta subrayó que su enfoque será buscar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales y mantener relaciones con países que no hayan causado afrentas a México.
La postura de Sheinbaum refleja una continuidad con la política exterior del actual presidente López Obrador, quien ha adoptado una postura cauta sobre el conflicto en Ucrania. López Obrador ha condenado la invasión rusa, pero ha criticado el envío de armas por parte de Estados Unidos a Ucrania y ha instado a Kiev a negociar con Moscú, una posición que Zelenski ha rechazado mientras persista la ocupación rusa.
En línea con la política de López Obrador, quien limitó sus viajes internacionales durante su mandato, Sheinbaum ha señalado que su prioridad será gobernar México. “La tarea principal es gobernar México. Iremos a algunos eventos internacionales que consideremos importantes, pero no vamos a estar viajando mucho porque nuestra responsabilidad es aquí”, concluyó.