Tanto el asilo como el refugio se otorga a personas que se ven obligadas a huir de su país debido a persecución por uno de cinco motivos: raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política. En ningún caso “se trata de procesos sencillos o fáciles”.
Para aclarar dudas, hay una simple respuesta: un refugiado es aquel que busca la protección desde el exterior, mientras que un asilado lo hace en territorio estadounidense. Y en ambos casos, advierten abogados consultados por Univision Noticias, deben existir ciertos motivos de persecución para que el gobierno apruebe una solicitud.
El libro ‘Inmigración, las nuevas reglas’, explica que Estados Unidos otorga asilo o refugio a personas que se ven obligadas a huir de su país debido a persecución por uno de cinco motivos: raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política”. Y en ningún caso “se trata de procesos sencillos o fáciles”.
Si durante el proceso, que tarda meses e incluso años, un solo error puede significar el rechazo de la solicitud por parte del gobierno. “Muchas de estas solicitudes son desestimadas porque no cumplen con uno de los cinco motivos de persecución que causaron la huida”, explica Armando Olmedo, co-autor del libro.
Para que quede claro, asilado y refugiado se trata de personas que se han visto forzadas a dejar su patria, obligada a escapar de su situación personal porque las autoridades de su propio país no han sido capaces de otorgarle la debida protección, o no han estado dispuestas a hacerlo. Y en ambos casos son impactados por el severo trauma de buscar en otro país una oportunidad para comenzar una nueva vida, lejos del lugar de nacimiento, los recuerdos, la familia y los amigos.
Pero la diferencia entre uno y otro radica en el lugar donde pide la protección del gobierno estadounidense. Por ejemplo:
- Si viaja a la frontera y se entrega a las autoridades de inmigración y es detenido por la Patrulla Fronteriza y expresa miedo de temor creíble de ser deportado y su caso es referido a la Corte de Inmigración para que un juez decida su futuro en Estados Unidos, durante la audiencia usted puede pedir asilo. A ese proceso se le denomina asilo defensivo.
- Si entró a Estados Unidos, ya sea con visa (legalmente) o lo hizo indocumentado de manera exitosa (no fue detectado por las autoridades de inmigración), la “ley señala que tienen un año (365 días) para pedir asilo”, explica Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles, California. A ese proceso se le denomina asilo afirmativo y se gestiona a través de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS).
- Si entró a Estados Unidos bajo el programa Parole Humanitario (para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos), tiene una admisión temporal por dos años, plazo entro del cual puede ajustar su estatus bajo cualquier vía legal disponible, entre ellas asilo. Se pide directamente a la Corte de Inmigración para que un juez lo decida. Se conoce como asilo defensivo. Si no ajusta su estado de permanencia, al término de los dos años debe abandonar Estados Unidos.
- Si pide la protección del gobierno de Estados Unidos desde el exterior (ya sea en su país de origen o en un tercer país) por las mismas cinco causales mencionadas y su petición es aprobada, usted entra a Estados Unidos como refugiado.
‘Inmigración las nuevas reglas’ precisa que, en ambos casos, la aprobación de una solicitud “no se trata de un regalo, sino de un derecho que se ejerce bajo situaciones extremas, por ejemplo, donde hay guerra o sucede una terrible catástrofe natural, como un terremoto devastador o una sequía que obligue a pueblos enteros a dejar sus hogares en busca de alimento o agua potable”.