António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, ha expresado su grave preocupación por la situación en Rafah, Franja de Gaza, tras la incursión terrestre de Israel. Guterres advirtió sobre la posibilidad de un “desastre humanitario épico” luego del fracaso de las negociaciones de alto el fuego en El Cairo esta semana.
Durante la 69ª Conferencia de la Sociedad Civil de la ONU en Nairobi, Guterres afirmó que un ataque terrestre masivo en Rafah resultaría en una catástrofe humanitaria sin precedentes, comprometiendo los esfuerzos para abordar la inminente crisis alimentaria. Hizo hincapié en la importancia del derecho internacional humanitario para proteger a los civiles, especialmente en medio de conflictos armados.
Las conversaciones de alto el fuego entre Hamás e Israel en El Cairo terminaron sin resultados, coincidiendo con la operación militar israelí en Rafah, que ya ha cobrado la vida de numerosos palestinos. Guterres se negó a calificar los ataques como genocidio, pero destacó la alarmante cantidad de civiles muertos en Gaza desde el inicio del conflicto.
El Secretario General instó a la protección de la población civil, incluyendo a grupos vulnerables como mujeres embarazadas, niños y personas discapacitadas. Mientras tanto, el desplazamiento masivo de personas desde Rafah ha exacerbado la crisis humanitaria, dejando las instalaciones médicas inaccesibles y escaseando los suministros básicos.
Guterres subrayó la urgencia de un alto el fuego inmediato y sostenido, la liberación de todos los rehenes y un aumento significativo de la ayuda humanitaria. Hizo un llamado a la comunidad internacional para unificar su voz en esta demanda.
Finalmente, instó a Israel y Hamás a mostrar valentía política y redoblar los esfuerzos para alcanzar un acuerdo que ponga fin al derramamiento de sangre y garantice el acceso sin trabas a la ayuda humanitaria.