Los remolcadores comenzaron a mover hacia el puerto de Baltimore el buque de carga Dali, que el 26 de marzo chocó con una columna del puente Francis Scott Key, provocando su colapso y la trágica pérdida de seis vidas.
Según un comunicado de la Guardia Costera, la nave fue liberada a las 6:60 a.m. de este lunes y fue asegurada por al menos cinco remolcadores, que la dirigieron hacia el puerto desde donde había partido, a unos 4 kilómetros del lugar del accidente.
El Dali ha permanecido atrapado durante 55 días bajo los escombros del puente colapsado, mientras que su tripulación ha permanecido a bordo durante todo ese tiempo.
El traslado se programó para coincidir con la marea alta, para realizar una travesía de cuatro kilómetros hasta la Terminal Marina Seagirt desde el lugar donde el accidente causó el colapso del puente.
El colapso del puente, que interrumpió uno de los tramos de la Autopista Interestatal 95 y el tráfico entre Washington DC y Nueva York, resultó en la trágica pérdida de seis trabajadores migrantes de América Central y México que realizaban reparaciones en la carretera durante la noche.
La semana pasada, los equipos en el lugar del accidente utilizaron explosiones controladas para retirar una parte del puente que había caído sobre la proa del buque, lo que permitió que la nave fuera reflotada.
Un informe de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) indicó que el día anterior al accidente, el Dali, con bandera de Singapur, experimentó dos cortes de energía mientras estaba atracado en el Puerto de Baltimore.
El primer corte de energía fue causado por un error de un miembro de la tripulación al manipular uno de los motores, y el segundo ocurrió poco después, lo que llevó al personal a bordo a ajustar la configuración del sistema eléctrico unas 10 horas antes de partir, según el informe.
“La NTSB está investigando la configuración eléctrica después del primer corte de energía en el puerto y los posibles impactos en los eventos durante el viaje del accidente”, señaló el informe.
El FBI abrió una investigación criminal, mientras que el gobierno de la ciudad de Baltimore demandó a la compañía propietaria, Grace Ocean Private Limited, y a la administradora, Synergy Marine PTE LTD, ambas con sede en Singapur, por este accidente que ha causado pérdidas millonarias.