Los abogados de Ovidio Guzmán, el hijo de ‘El Chapo’ Guzmán, quien fue extraditado a Estados Unidos el pasado 15 de septiembre, han afirmado que el narcotraficante no tuvo la oportunidad de apelar su traslado a Chicago, a pesar de lo declarado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
En un comunicado publicado este martes, los abogados de Guzmán explicaron que su cliente fue notificado de la decisión de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) la tarde del 14 de septiembre, y el operativo de extradición se llevó a cabo la mañana del 15 de septiembre siguiente, sin darle tiempo para informar a su defensa sobre la determinación de extradición.
Esto contradice las declaraciones de López Obrador, quien afirmó el lunes que el traslado de Ovidio a Estados Unidos se hizo en virtud de un convenio de colaboración con México para extraditar a presuntos delincuentes. Según el presidente, después de recibir la solicitud de extradición, la SRE debe autorizarla y remitirla a la Fiscalía General de la República (FGR), y luego notificar a la persona que será extraditada. Se espera que el acusado tenga la oportunidad de ampararse y acudir a un juez. Sin embargo, en este caso, los abogados de Guzmán alegan que no se le notificó a su cliente, por lo que no hubo oportunidad de presentar una solicitud de amparo.
Además, los abogados acusan que no se respetó el plazo de 30 días para impugnar el acuerdo de la Cancillería a través de un amparo, lo que consideran una violación de sus derechos fundamentales y del marco jurídico aplicable en materia de extradición.
En consecuencia, los abogados destacaron que la entrega y extradición de Guzmán por parte del Gobierno mexicano se realizaron fuera de los procedimientos legales establecidos y afectaron sus derechos fundamentales.
Ovidio Guzmán fue extraditado a Chicago, donde enfrentará cargos relacionados con el narcotráfico. Se declaró no culpable de los cinco cargos en el Tribunal de Distrito de Chicago, que incluyen conspiración para distribuir sustancias controladas, participación en una empresa criminal, exportación de dichas sustancias a Estados Unidos, posesión ilegal de armas de fuego y realización de transacciones financieras con ingresos ilícitos. Guzmán es miembro del Cártel de Sinaloa, considerado por Washington como el grupo narcotraficante más poderoso del mundo y responsable en gran parte de la producción y distribución de fentanilo en Estados Unidos.