A partir de este miércoles, se ha implementado un cambio en la política de inmigración con respecto a los solicitantes de asilo que tienen una cita pendiente para presentar su caso ante las autoridades de inmigración. Ahora, se requiere que estos solicitantes acudan a su cita con un intérprete si no hablan inglés fluidamente o desean realizar la entrevista en un idioma distinto al inglés. Esta modificación representa un ajuste en la política que fue aplicada por la agencia de inmigración durante la pandemia del COVID-19.
Durante el período de emergencia de salud pública, cuando se impusieron restricciones de presencialidad, el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) proporcionó servicios de interpretación telefónica de forma gratuita a través de contratistas para los solicitantes de asilo. Sin embargo, con la nueva norma, se establece la obligación de llevar un intérprete a la entrevista en ausencia de fluidez en inglés o cuando se prefiera otro idioma.
Según las pautas de USCIS, si un solicitante necesita un intérprete y no lo presenta sin una causa justificada, su solicitud de asilo podría ser desestimada o remitida a un juez de inmigración.
Es importante destacar que el intérprete debe ser mayor de 18 años y debe ser capaz de hablar con fluidez tanto en inglés como en el idioma materno del solicitante de asilo. Además, USCIS ha aclarado que el intérprete no puede ser el abogado que representa al solicitante, un testigo en el proceso, un representante del gobierno del país de origen del solicitante o cualquier persona involucrada en una solicitud de asilo.
Esta nueva norma que establece la necesidad de contar con un intérprete fue implementada en septiembre de 2020 y se extenderá por un período de tres años.