En una reciente declaración, Mark Zuckerberg, CEO de Meta (anteriormente Facebook), admitió que la Casa Blanca presionó a la red social para que censurara contenido relacionado con la pandemia de COVID-19. Según Zuckerberg, el gobierno de Estados Unidos ejerció una presión significativa para eliminar publicaciones y comentarios que consideraban desinformación o teorías de conspiración sobre el virus.
El CEO explicó que esta medida se tomó con el objetivo de frenar la propagación de información errónea que podría poner en riesgo la salud pública. Sin embargo, la decisión ha generado debate sobre la libertad de expresión y el rol de las plataformas tecnológicas en la moderación de contenidos. Las críticas apuntan a que tales acciones pueden limitar el intercambio de información y la transparencia en tiempos de crisis.
La situación destaca la creciente tensión entre las plataformas de redes sociales, el gobierno y los usuarios en torno a cómo manejar la desinformación sin sacrificar principios fundamentales como la libertad de expresión.